Los días

Llevo más de cinco meses sin saber lo que es dormir temprano, la misma cantidad de tiempo que llevo esperándote.
Llevo demasiados días sin saborear el humo de un cigarro, todo por una tonta promesa.
Llevo desvelado las últimas semanas, esperando sin razón.
Llevo contando los días, uno tras otro y uno tras otro y uno tras otro…
Llevo semanas releyendo los mismos libros, escuchando las mismas canciones, escribiendo las mismas lineas.
Llevo viendo miles de veces tus fotos, incluso releo lo que dijimos sobre ellas, sin decir nada.
Llevo millones de pasos dados, acompañado de tu recuerdo, que me invade a cada momento, que te recuerda a cada instante.

Sin terminar

Volvamos a empezar, o dejemos todo atras y hagamos como si nunca nos hubiesemos conocido. Caminaré a tu lado sin pestañear. Ignorare tus saludos, no sabré sobre quien me cuentan cuando me hablen de ti. Llegare a casa y hare a un lado todas mis promesas, en ese momento te empezaré a extrañar.

Y seras otra vez el dolor en mi costado, la duda sin razón que me invade cada mañana. despertare de la misma forma en la que me dormí, recordando tus ojos y soñando tus besos. Regresaré el tiempo y recordaré tus besos. Me encantaba besarte, ¿lo sabías?, ¿lo recuerdas?.

Acabo de cambiar de canción, ahora disfruto recordándote, disfruto de tu alegría, de tu sonrisa de postal. Miro a través de la ventana, las luces de la ciudad nunca se apagan, es de madrugada y no lo puedo evitar. Pienso en ti en cada momento, no todo el tiempo, a veces debo descansar.

Estarás pensando en mi, corrijo, habrás pensado en mi. “Te esperaré, como en otra ocasión ya te esperé”, eso dice esta canción. ¿Leerás una palabra y te sentirás tonta al recordarme?. Lo dudo. A veces dudo demasiado. A veces dudo todo el tiempo. A veces quisiera no pensar.

Compré nuevos lentes, ahora veo todo distinto. Ya no es mi mente quien distorsiona el mundo, ahora son solo mis ojos. Evito ilusionarme, evito no extrañarte, evito recordar que no puedo hablarte. Hago de lado nuestra historia sin final. Quiero un nuevo comienzo

Quiero otra vez, saber si aun estas.

Quiero dedicarte mil veces esta canción:

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Confesiones

Confieso que empece a escribirte hace mucho tiempo, casi sin notarlo, casi sin sentirlo. Confieso que mientras escribo estas lineas no dejo de pensar en que nunca las leerás, y si lo haces quizás solo una sonrisa de burla se dibuje en tu rostro. Confieso que intente odiarte, que lo desee con todo mi corazón, que pase muchas noches en vela tratando de encontrar la forma; pero desperté un día y supe que ya no valía la pena. Confieso que estas lineas era más largas cuando las tenía en mi cabeza, y que ahora que las escribo me parecen ridículas, tontas, aburridas y excesivamente cursis. Confieso que aun guardo el llavero que me regalaste y que escogí de un grupo de recuerdos planos, sin destino; se que los escogiste sin pensar en mi, de lo contrario sería algo que iría más conmigo. Confieso también que nunca te perdonaré por eso, por no pensar en mi cuando estabas tan lejos; por haber pensando en ti durante toda tu ausencia. Confieso que muy dentro de mi sé que todo ha cambiado, desde la forma en que nos vemos hasta la forma en la que nos saludamos. Confieso que pasé muchas horas en vela solo para poder hablar contigo, que en las mañanas me moría de sueño, pero por ti fingía que no pasaba nada. Confieso que a veces solo me despertaba para despertarte,solo para decirte buenos días, así como te había deseado dulces sueños. Confieso que son más de cien canciones las que escuche mientras te recordaba, que las puedo enlistar y complicarme la vida eligiendo a la primera, aunque no sea tan difícil pues la respuesta es obvia. Confieso que es International you day de No Use for a Name, tocada en acústico solo por Tony Sly. Confieso también que de un tiempo a esta parte he dejado de escucharla, que me duele un poco saber que tu tampoco la escuchas; me reconforta saber que no lo haces pues te recordará a mi. Confieso que nada fue tan difícil que reprimir mis ganas de abrazarte, que las pocas veces que lo hiciste no quería soltarte, pero me faltaba el aire y evitaba (otra vez) mirarte. Confieso y me arrepiento de no haberte invitado a salir muchas veces. Confieso que a veces sentí celos de los demás, de que ellos podía tener un poco de ti mientras yo debía refugiarme en mi deseo escondido. Confieso que desde que antes de conocerte no me importaba de que signo era, ahora no puedo evitar leer mi horóscopo y hasta consultar mi carta astral. Confieso que fuiste la única razón para dejar de fumar, que lo intenté por ti y que me sentía culpable cada madrugada en la que salía de casa y prendía un cigarro nada más. Confieso que exploté en mil pedazos cuando descubrí la verdad, que decidí desaparecer, alejarme, dejar de verte; no pude, al ver tu sonrisa y escuchar como evitabas hablar de eso no me quedo más remedio que reír.

Confieso que esta canción la escuche cuando estabas lejos, cojudo de mi:

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Veme sangrar

Destrúyeme
Acábame
Déjame explotar en mil pedazos
corta mis venas y veme sangrar
Explótame
Mátame
hazlo con tus propias manos
sin dejar de mirarme, sin dejar de reírte
Recuerda nuestros besos mientras me apuñalas
una vez por cada ilusión
un corte largo
como una gran mentira
como una gran verdad

Ausenta de mi este estúpido halo de vida
esta burla llamada conciencia
esta tonta manera de mirarte a escondidas
Deja que me aleje de tus pasos
que camine en contra tuya
que aplaste solo mis pasos

Olvida mi nombre mientras recuerdas el suyo
olvídalo para siempre
en silencio
en soledad

No merezco una lagrima
mucho menos un suspiro
No merezco nada tuyo
solo una gran verdad…

Sería parte de tu vida, si yo tuviera garantías… de que soy yo a quien tu esperas

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Odios

Hay una pregunta que se me hizo muchas veces. “¿Odias a alguien?”. Y mi respuesta es siempre la misma. No. Las reacciones van desde un silencio comprensivo o un cambio de tema, porque en fin, odiar a alguien es totalmente cojudo. Otras personas decían cosas como: “Deberías. Odiar siempre es bueno”.

No odio a nadie porque en el mundo no existe sentimiento más estupido. Odiar significa buscar a esta persona. Tenerla cerca, vivir al pendiente de sus actos, seguir sus movimientos.

Odiar implica martirizarte recordando el motivo del odio. Odiar produce un derroche de energías emocionales, vivr al pendiente te lleva a englobar el odio, desde palabras, gestos, miradas, acciones, etc. Es buscar que sea odiado por otras personas, crear un circulo de odio que se dedicará a vivir de esa persona, sin preocuparse de la insignificancia de sus vidas.

Odiar presupone que debes conocer los secretos más profundos de esta persona, sus temores, sus debilidades y sobre todo sus virtudes. Es vivir agazapado, escondido, esperando el momento para atacar; pues odiar implica algún tipo de venganza.

Odiar es egoísta, pues solo importa tu odio, tu eres el centro del mundo porque odias a alguien y esa persona es lo suficientemente malvada como para provocar que todos estén pendientes de ti y tus movimientos. Odiar esta lleno de envidia, pues ese es su motor, el nos soportar que esa persona sea feliz con lo que lo rodea.

Odiar en silencio implica acumular rabia , rencor, masticar bilis y vivir como una serpiente. Odiar en silencio es, según muchos, la forma más común de odiar. También es la más cobarde, es igual que ocultar el amor por alguien, es saberse incapacitado para confrontar a esta persona y decirle en la cara “te odio reconchatumadre”, pues no hay una forma más liberadora de decirlo. Odiar en silencio es entonces muy hipócrita, pues nos obliga a mostrar una sonrisa frente al saludo de esta persona y esconder las ganas de acabarlo.

El odio y el amor van de la mano, al menos eso nos hicieron creer. Odiar a alguien significa haberlo querido igual o con mucha más intensidad, desearle lo peor de la misma forma en la que le deseabas dulces sueños. Odiar de verdad nunca funciona, pues impide la forma más sana de dejar atrás a esa persona: el olvido.

Por eso yo no odio, pues no estoy dispuesto a desperdiciar mis energías y mi mente en alguien que no se merece todo eso. Prefiero simplemente despreciar a esa persona, ignorarla, sacarla de mi rango de visión y hacerla a un lado, prefiero olvidarme totalmente de lo que hizo y dejar de preocuparme de lo que hará.

A veces odiar a alguien puede asustar a uno mismo, ese es el odio real:

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Y a veces, te gustaría ser odiado con la misma intensidad, como lo dirían los Embajadores Criollos:

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Apartado

Hoy quice que todo cambie
respire bajo el agua
ahogue mil gritos
rompí el silencio con espacios de nada
escuché canciones que no te recordaban
bailé y reí
marque tu número sabiendo que no contestarías
soñé con besos y abrazos que no eran tuyos
desperté de rodillas, apagado, casi perdido
hoy olvide cual era mi vida y viví la de alguien más
rocé tu piel y no pude recordar
me desvele durante la madrugada
espere tu punto de partida
creí en tus sueños, mucho más que en los mios
quise decir “te extraño”
adopte nuevas formas
encendí un cigarro que no debí encender
camine una y mil veces
dedique cientos de canciones
te olvidé y te recordé dos o tres veces
esperé tu aparición junto a mi
soñé mil veces con esta tarde
repetí mil “te quiero” en silencio
los escribí muchas veces más
me volví fanático de la soledad
la odie y la soñe
oí muchas canciones
especialmente una que decía:
“pero cuando no estas a mi lado yo solamente me siento morir”
todo lo absurdo se volvió real
temí que supieras que estoy totalmente hundido
abrasado, helado, congelado, perdido
dije “te extraño” en silencio
soñé con un abrazo, una y mil veces
solo seguire soñando
ahora me quede atras
en un rincón
desconocido, olvidado, apartado.

Parte de mis madrugadas: Los Piratas – Promesas que no valen nada

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Esta vez

Regresó!

Casi sin esperarlo, volvio a mi esa sensación de duda, de que todo va cayendo lenta y profundamente. Pasan las horas y todos mis miedos regresan, los mismos desde la infancia.

Y me siento en un rincón a oscuras y trato de que al menos por un momento mi cerebro deje de funcionar. Otra vez el miedo a todo o a casi todo

El miedo al repique del telefono a las 10:30 de la noche,

el miedo a recibir malas noticias,

el miedo a no ver parpadear tu nombre en mi pantalla,

el miedo a no reconocer tu rostro en la oscuridad,

el miedo de que todo, una vez más, se vaya a la mierda,

el miedo a ser sincero,

el miedo a mentir,

el miedo a las viejas canciones que me recuerdan momentos tristes,

el miedo a las alturas,

el miedo a perderte,

el miedo a perder,

el miedo a seguir pensando,

el miedo a que esta vez, como muchas otras veces, todo sea igual,

el miedo a encontrar todo aquello que me mato por evitar

el miedo a tus miedo y a tus dudas

el miedo a sentirme lejos

el miedo a que estés lejos

el miedo a la distancia

y sobre todo y con mucho dolor, el miedo al final

Y esta vez parece no terminar nunca, la noche es más larga, el dolor de cabeza más profundo, la nariz me sangra, veo mi borrosa imagen en el espejo, agua. Oscuridad.

En parte es verdad… Y ademas es imposible (Los Planetas):

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El chico de las camisas a cuadros nació en una ciudad extraña, un día lluvioso de febrero. Desde muy chico le gusto caminar bajo las torrenciales lluvias que se iniciaban en octubre y terminaban en abril. Nunca negó una sonrisa, por mucho tiempo no conoció un beso.

El chico de las camisas a cuadros camina solo por las noches, enciende un cigarro y sueña miles de cosas. Tiene miedo a estar solo mucho tiempo y a veces cuando ve el cielo gris , (que dura desde las seis de la mañana hasta las seis de la tarde todos los días desde abril hasta octubre) se siente un poco triste, apaga las luces dentro de su cabeza y trata de, al menos un momento, dejar de pensar.

El chico de las camisas a cuadros aun esta recostado en su cama, mira el techo y deja que la luz del domingo se meta por la ventana. Una sonrisa se dibuja en su rostro cuando en la radio suena Lo mejor que me a pasado de La Habitación Roja, no lo puede evitar.  Recuerda una madrugada, el cielo cambiando de negro a morado, azul y final y eternamente gris. Todo parece ser distinto, el ya no camina solo, ahora ella esta a su lado.

El chico de las camisas a cuadros ahora piensa cosas distintas, todas mejores, todas más divertidas. Ve avanzar su día acompañado de canciones que lo harán reír, hoy sera un domingo distinto, un domingo feliz.

El chico de las camisas a cuadros escucha No Use For a Name, compone una canción y trata de escribir un poema. Recuerda un camino al mar, recuerda sus manos, recuerda sus labios, sus besos, sus palabras, sus canciones y deja todo flotando a su lado mientras una sola pregunta existe y la repite en silencio, murmurando… ¿Qué pasará después?

Una parte importante del chico de las camisas a cuadros es esta canción:

No use for a name – Not your savior

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Día 1

8 de Octubre, día del Combate de Angamos, un día igual que los demás. La sensación de vacío regresa, ahora noto que no es un día igual que los demás, hoy es un domingo entre semanas, malo por donde se le mire.

Trato de recordar de donde nace mi repulsión a días como estos, no solo feriados sino especialmente los domingos. Suena Dead and Bloated de Stone Temple Pilots y recuerdo mis tardes de Julio en una ciudad muerta.

Huancayo, 5 de la tarde. El sol tiñe de naranja y amarillo el paisaje frente a casa, miro con impaciencia. Solo tengo 9 años, estoy solo y no puedo hacer nada. Debería terminar mis tareas, hablar acerca de Miguel Grau y su tonta forma de morir defendiendo un país que indefectiblemente estaba destinado al fracaso. Me paso la tarde mirando desde la azotea la cancha vacía que tengo al frente. Me siento extraño, casi triste.

Era domingo, aun puedo reconocer esa sensación de vació en el pecho. Ahora tengo un motivo para sentirme igual, sentir esa especie de angustia mezclada con ansiedad y que me tiene en la incertidumbre de no saber lo que me espera al minuto siguiente, si una explosión de euforia o una caída libre hacía el fondo de la depresión. Cualquier cosa puede suceder.

Es domingo y todo avanza como una canción de Smashing Pumpkins, fuerte, pesada y lenta.

Debe ser por eso que los domingos me llevan a esas canciones, todas las que escuchaba desde los ocho años, todas las que sigo escuchando ahora.

Parte:

Linger de The Cramberries, fue una de esas canciones:

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